Nuestra historia
De un taller de soporte en Pérez a una práctica de infraestructura corporativa
ProTech no nació como una consultora de ciberseguridad. Empezó resolviendo urgencias concretas: un servidor caído, un backup que nadie probaba, un enlace de fibra que se cortaba cada vez que llovía. Esos problemas repetidos marcaron el rumbo de lo que hoy es nuestra práctica: infraestructura pensada para aguantar la operación real de una empresa argentina, no para lucir bien en una propuesta comercial.
Los primeros armados de red
Entre 2016 y 2018 trabajamos con pymes de Santa Fe y Rosario que compartían el mismo síntoma: una red plana, switches sin segmentar y accesos compartidos entre administración, depósitos y planta. Empezamos a documentar cada activo antes de tocar configuración, porque sin inventario cualquier cambio de VLAN terminaba rompiendo algo que nadie recordaba. Esa disciplina de relevamiento previo sigue siendo la primera etapa de cada proyecto.
El giro hacia zero-trust
Cuando los clientes empezaron a operar con proveedores externos y teletrabajo, el modelo de perímetro único dejó de sostenerse. Reconfiguramos arquitecturas para autenticar por identidad y no por ubicación, con reglas explícitas entre segmentos. No fue una migración limpia: hubo que convivir meses con sistemas heredados, ajustar políticas que bloqueaban tráfico legítimo y capacitar a los equipos internos para que entendieran por qué ya no bastaba con estar dentro de la red.
Proyectos de ERP en operaciones distribuidas
Acompañamos implementaciones de ERP B2B en empresas con varias sucursales, donde el desafío no era el software sino la integración con sistemas contables viejos, la migración de datos sucios y el soporte en horario local. Aprendimos a medir el esfuerzo real de cada etapa y a poner por escrito qué queda del lado del proveedor y qué del lado del cliente, algo que rara vez aparece en la propuesta inicial.
Migraciones a centros de datos comerciales
Varios clientes dejaron su cuarto de servidores propio para mudarse a datacenters en Buenos Aires. Revisamos esquemas de energía, diversidad de operadores de fibra y cláusulas de disponibilidad antes de mover cargas críticas. El resultado no fue solo menos cortes: también dejó de depender de que alguien estuviera físicamente en la oficina para reiniciar un equipo un domingo.
Lo que sostiene el trabajo hoy
Seguimos siendo un equipo chico, con perfiles de redes, sistemas y seguridad que se conocen desde hace años. Publicamos análisis porque escribir obliga a ordenar lo que vemos en cada proyecto, y porque muchas decisiones de infraestructura en empresas argentinas se toman con información incompleta. Si algo no lo tenemos resuelto, lo decimos antes de firmar.